martes, 20 de mayo de 2008

SOBRE LA FUNCIÓN DIRECTIVA ... Y II

Manuel Zafra nos dejó una perla en su entrada: el conocimiento técnico es imprescindible tomada una decisión política, pero no antes.

La política como estrategia, la técnica como mero instrumento

Y para continuar, la necesidad de la confianza política (aunque luego matizada a una interesante pregunta como confianza personal) como uno de los ingredientes de la funciòn directiva.

¿Y para este viaje merecerá la pena el viaje, sinuoso cuando no tortuoso, que supondrán los reglamentos de desarrollo de la función directiva?

Me pareció el ponente una de esas raras especies que auna la profesionalidad y reconocimiento en su disciplina profesional con el animal político que lleva dentro.

Sin embargo, en un contexto de creciente interrelación y desideologización, parece difícilmente justificable que quepan decisiones políticas sin un previo conocimiento técnico. Que no quiere decir que lo técnico sustituya a lo político, pero sí que ha de ser un elemento PREVIO en cualquier decisión.

Supongo que en otro caso, habría que justificar la decisión de alejamiento del Prestige de nuestras costas; era una decisión política que para nada debía contar con el conocimiento técnico.

Supongo que habría que proponerle a nuestros responsables económicos que hipotecasen las arcas estatales o autonómicas; porque la decisión política de atender determinadas necesidades no puede verse condicionada por las limitaciones técnicas tributurias o financieras.

O supongo también que cuando se hundió la autovía de Sanxenxo no hay que reprochar porque los criterios que primaron en las decisiones obviaron que determinadas características constructivas podrían acabar derivando en lo que finalmente ocurrió.

Sobra politización en nuestras administraciones y faltan buenos profesionales y directivos. Creíamos que este intento era el bueno, a imitación de otros modelos europeos como el británico, pero va a resultar que estamos faltos de buenos directivos adiestrados para seguir fielmente las indicaciones, por más que estas sean técnicamente aberraciones, de nuestros políticos.

Quizá el error, desde mi punto de vista, está en que Manuel Zafra aúna, como decía al principio, unas muy extrañamente coincidentes cualidades políticas, profesionales y directivas; y tal vez considere que esto puede ser la norma, pero no, nada más alejado a la realidad.

Javier

No hay comentarios: