jueves, 22 de mayo de 2008

ENRIQUE DE LA RICA: CHAPEAU

Esta tarde hemos tenido una intervención, desde mi punto de vista, soberbia.

Tras demostrar que España no va bien, sin ningún sesgo político, y no lo van nuestras organizaciones (públicas ni privadas), Enrique de la Rica aprovechó la teoría darwiniana para que el nudo en la garganta que nos dejó sobre nuestro futuro, con datos irrefutables, se convirtiera en la oportunidad de generar los cambios necesarios, la innovación, para superar esa situación y hacer de la adversidad una oportunidad.

Es cierto que romper la jerarquía, el "cero departamentalización" y conseguir gente multidisciplinar son disparos a la base y línea de flotación de nuestras administraciones. Pero son disparos necesarios. Muchos marmullaban -marmullábamos- que ya les gustaría ver a Enrique aplicando sus teorías en nuestras escleróticas organizaciones. Pero eso no quiere decir que si no las alineamos hacia ahí, ojalá, como decía ante la incrédula mirada de nuestros compañeros, la sociedad sea capaz de cuestionar la existencia misma de las administraciones. ¿ciencia ficción? No. Escribí en nuestro blog del grupo de innovación, como en algún país determinados servicios tradicionalmente prestados por administraciones lo están empezando a serlo por entidades privadas o en un régimen concesional. Desde luego, tenemos que sentir la amenaza, el no monopolio (Roberto Carballo) para generar innovación.

En el mismo blog de innovación (parece esto publicidad no cubierta...) hemos colgado el artículo del profesor de Stanford Nathan Roseberg, de paso días atrás en nuestro país, que nos ha advertido que España va a sufrir mucho si no empieza a innovar. Esperemos que la cita de la recién nombrada ministra Cristina Garmendia en su discurso de inauguración apunte por ahí: es hora, dijo, de que dejemos ese tópico español de que inventen otros.

Por cierto, me van a permitir una cuña sobre el papel de la educación y las universidades en el proceso de innovación; porque aunque es cierto que Enrique tb ha sido crítico con el papel que juegan estas instituciones en nuestro país (es cierto, no estamos en el TOP100 de universidades mundiales, aunque en nuestra descarga habría que decir que progresamos adecuadamente...), no es menos cierto que le ha reconocido un papel clave en el proceso de innovacíón.

Papel que se refuerza con las siguientes citas del mencionado Nathan Roseberg hace apenas unos días en Madrid. De todos los elementos necesarios para impulsar la innovación, y si tuviera que elegir uno, Rosenberg no duda: la clave está en ofrecer educación técnica y superior de calidad:

"Para que un país desarrolle tecnologías complejas, necesita tener gente con capacidades complejas", explica. La educación superior es, para él, la razón principal por la que Estados Unidos es la primera economía del mundo, y la más innovadora.
"EE UU invierte un 2,3% de su PIB en educación superior, mucho más que cualquier país de la Unión Europea y que la media de toda la UE, que ronda el 1,3%", explica Rosenberg. "Y esto nos ofrece una ventaja competitiva tremenda"

Enrique: intentaré de nuevo trabajar el lunes para eliminar la rutina, el control y el aburrimiento de las personas de nuestros equipos. O lo que es lo mismo, para que más personas generen ideas en mi organizacion. No te aseguro el resultado, aunque sin duda sólo se aprende los errores. Javier

No hay comentarios: