lunes, 21 de abril de 2008

un modelo para innovar (Mercedes Pereira)

Un modelo para innovar

Modelo de innovación: explica las claves estratégicas de la innovación y ha conducido al desarrollo de una metodología hacia la innovación, que se corresponde y hace posibles escenarios y espacios innovadores en empresas y en organizaciones.


El fundamento último y primero está en el binomio escasez necesidad (pero no por si sólo implican progreso, pueden ser retos para la búsqueda y para la acción reparadora) la abundancia, el éxito no acompañan a la dinámica innovadora, nos hace conservadores.

Por otro lado la escasez es lo que caracteriza el entorno en que vivimos, somos insaciables en nuestras necesidades; quizás esto nos obliga a que siempre queramos y tengamos que crecer, se convierte en un estímulo. La competencia es a su vez un estímulo para la superación, al contrario que el monopolio que tiende a conservar.

El segundo motor del progreso: el sentido, el proyecto, el sentirse parte de un todo… aquello que te da pertenencia a una idea o que te compromete o que te impulsa (holding). Así la escasez no es más que la condición necesaria para la innovación; sólo si es acompañada de un idea, de un sentido…pero ha de sentirse que se busca un horizonte determinado y que le ayude a orientar sus esfuerzos (tanto a nivel individual, empresarial, institucional)

Tenemos que aprender a generar espacios de innovación, espacios que contengan escasez-necesidad y sentido-proyecto.

Todo esto se hace a partir de la experiencia, de la acción, de la práctica. La experiencia es la base del aprendizaje, es la base de la vida, es el mejor fundamentos para hacer las cosas bien y mejorar (tírese a la experiencia y la práctica, ahí es dónde realmente se aprende) hasta que vivimos nuestra propia experiencia no empezamos a aprender, pueden ayudarnos con experiencias similares, pero en último caso, la única experiencia que importa es la nuestra. De ayudarnos que sea con métodos que nos permiten adquirir habilidades y conocimientos caminando por rutas críticas ya experimentadas; el profesor, el director general, un líder empresarial cumplirá mejor su función si actúa como un referente metodológico. Mediante el esfuerzo se aprende.

Se puede afirmar que si hay cliente hay proyecto; el cliente es imprescindible para innovar: es un resorte central para producir escasez de forma continua. Las necesidades son ilimitadas y, la mayoría de las veces van detrás de los productos y servicios ofrecidos, por tanto, quien oferta, ha de buscar nuevas áreas de mejora y de innovación para poder adelantarse a la manifestación de sus necesidades, es la movilización de fuerzas en la dirección de satisfacción de las necesidades latentes o casi no manifestadas, precisa el análisis de lo que quiere el cliente o de lo que puede querer.

El cliente representa el área de escasez-necesidad y, en este sentido es la oportunidad central de las empresas y de las personas para hacer las cosas mejor, nos orienta y favorece la aparición del valor del respeto (estudiamos al cliente y lo comprendemos). El cliente nos indica la dirección, la empresa es la que debe moverse en esa dirección, esta debe saber hacia dónde va y por qué, debe tener un proyecto que contenga horizontes, objetivos, estrategias y valores, que sepa favorecer el desarrollo de sus sinergias y ofrezca resultados, al menos en parte, novedosos para sus clientes. Este ha de ser un proyecto común, fruto de la intercomunicación externa e interna, “no puede dejarse el barco sin mando”.

Un Proyecto que nace del Conocimiento del Cliente (necesidades, oportunidades, posibilidades) y al tiempo construye conocimiento, y transforma la realidad en un modelo que la explica y la representa en un punto de partida para definir lo que vamos a hacer y cómo.

El Conocimiento aparece como variable del proceso, y quien se acerca a ella, está más próximo a buenos resultados, aunque sólo sea por la ley de probabilidades.

¿Qué variables clave, estructurales, tiene que abordar y cuidar un Proyecto, una vez construido sobre el referente del Cliente?

Ø La Calidad, es el lugar de encuentro, el cemento de la organización, lo que da solidez a la misma.
Ø La Comunicación
Ø Estilo Directivo

La calidad es el seguro de supervivencia de la empresa, está antes que el beneficio y nos dirige a la rentabilidad (la no-calidad cuesta diez veces más que la calidad) no es sólo un resultado, sino un proceso; la calidad la deseamos todos – clientes, trabajadores, directivos y accionistas. Sin duda el cliente es el más interesado siempre que el precio sea aceptable, como clientes estamos ubicados en segmentos de poder adquisitivo, lo que implica que nos movemos entre márgenes de calidad en los que las empresas compiten.

El trabajador necesita la oportunidad de hacer las cosas lo mejor posible, lo necesita nuestro yo y nuestra autoestima; si no nos lo permiten, sufrimos una decepción y reducimos nuestra motivación; el directivo como trabajador también encontraría decisivo hacer calidad (aunque algunos antepondrán el beneficio y se equivocarán a corto y medio plazo), también inversores con una mínima perspectiva a medio plazo preferirán la calidad en su empresa que les permita ganar dinero por más tiempo.

Por tanto, la calidad es un punto de encuentro en la empresa, un lugar donde las voluntades se pueden concentrar hacia el futuro. Para conseguir la calidad, es necesario que la organización y sus miembros sean de calidad y trabajen con calidad: procesos, personas y organización centrados en la calidad y en el cliente.

La Comunicación es intercomunicación, es interrelación, es intercambio; hace referencia a las relaciones con los otros y a la calidad de esas relaciones (calidad de la comunicación) a la capacidad para colaborar, el apoyo al grupo, etc. potenciando y generando los espacios de innovación, según la fórmula

Innovación = f (comunicación,...)
Y detrás de la comunicación
Comunicación = f ( grupos de trabajo...)
La comunicación es la estructura de una organización, lo más esencial y característico. Una organización es interesante, excelente o competitiva o innovadora, si lo es en comunicación con el cliente y en su interior.

Una empresa o una persona cambian si trabajan grupalmente, contando con otros, mirando al exterior para aprender, si se proyectan analizando las cosas y contrastándolas en grupo.

Primero, es preciso recorrer el largo camino de la mejora de la comunicación con el cliente (lo que cuesta es empezar); al mismo tiempo, perseguir una amplia intercomunicación y colaboración entre los de adentro.

El Cliente, la Calidad y la Comunicación, requiere primero voluntad, querer hacer y conducir en ciertas direcciones y no en otras y eso depende en las organizaciones normalmente del liderazgo, del estilo directivo.
Es a través del estilo directivo (dirigir con sentido común y coherencia) que se hacen posibles o imposibles las acciones empresariales, las formas hacen aflorar los contenidos.

El método actual sigue siendo la presión, a pesar de que es una asignatura pendiente a la que se dedican muchas horas de escritos, ponencias,...pero no hay voluntad, ni propósito de hacer las cosas mejor y, el estilo sólo puede mejorar/cambiar cuando nos vemos realmente en el espejo de nuestra realidad, y no hay voluntad porque la posición es de poder (abundancia, monopolio...)

Las variables que hacen posible un estilo de dirección coherente con la innovación y con los principios de la empresa innovadora y competente:
- responsabilidad que nos deriva hacia una cultura de cliente, y que nos permite logro, autonomía y focalización;
- espacios de intercomunicación, como espacios de aprendizaje continuo, que nos canaliza hacia la realización de hacer las cosas con calidad, lo mejor que sepamos y a la primera.
Estas, conjugadas en la organización, junto a normas flexibles y operativas, con trabajo grupal y con una cultura que se centra en lo que pasa para proyectarse hacia el futuro, resulta muy coherente, pero muy difícil de conseguir.

Los Valores son los que dan coherencia y sentido global a este modelo. El autor toma cuatro valores como crítico : respeto, responsabilidad, mejora continua y calidad-grupo, todos ellos aportan los elementos mínimos para avanzar en un modelo de innovación.

El cliente nos ayuda a construir el comportamiento de respeto al otro, y cuando somos capaces de abordar de forma innovadora la empresa, el cliente se convierte en una variable esencial del problema.
Al compromiso no se llega por imposición, sino a través de la responsabilidad. Esto implica que trabajamos con cierta autonomía y focalizando nuestros esfuerzos hacia objetivos concretos, vamos construyendo nuestro propio yo y la responsabilización consiguiente, siempre que se manifieste en un proceso de presión razonable (recursos escasos pero suficientes, objetivos difíciles pero conseguibles), y representa autonomía y desarrollo propio y para los demás de la organización, nace en definitiva de la oportunidad que me han brindado y produce un intercambio virtual responsabilidad por compromiso.
La base para la innovación es la mejora continua, el líder que piensa que ya ha llegado deja de ser líder, la mejora continua (no compulsiva) desarrolla en nosotros actitudes y potencialidades relacionadas con el sentido de la realidad, produce espacios más democráticos y mayor igualdad de oportunidades, el esfuerzo aportado se convierte en el centro de la evaluación del rendimiento y no el oportunismo derivado de los cambios propuestos.
Un comportamiento grupal aprendido nos permite acercarnos de forma coherente a la calidad. La calidad ya no es individual, sino derivada de procesos y comportamiento grupalizados .

Como conclusión, para generar innovación:
1º. Estudiar al cliente (la realidad de la empresa)
2º. Un proyecto se construye desde el conocimiento de la realidad
3º. El proyecto ha de fundamentarse en la calidad y en una red tupida de intercomunicación
4º. Un estilo de dirección será más innovador si es más participativo, más grupal, más democrático.

1 comentario:

Roberto Carballo dijo...

De fábula. No olvides visitarme en http://www.robertocarballo.com/ y dejar tus comentarios. Un abrazo, Roberto Carballo